Las palabras: no se puede querer algo que no se conoce; las escuche a Ismael Álvarez “EL COLECCIONISTA”.
Y quizás bajo ese concepto a veces me doy a la pequeña tarea de difundir la Música, no a la escala de el, pero poniendo mi granito de arena con conocidos, amigos y familiares.
Estoy convencido de esa frase, porque me parece que todos somos, como diría Platón, “entes” que recordamos las ciencias y las artes, no las aprendemos. Una especie de programa incluido en nuestras almas (o nuestro CPU en términos más modernos).
Entonces si conocer es recordar, basta con acercar la música a los otros, no cercarla como harían unos que creen que la música de concierto es elitista, olvidando que la música nació en el pueblo (Mozart siempre estuvo inconforme con que su música solo se tocara en las Cortes, su música era para todos) y para el pueblo.
Beethoven rompió las cercas, compuso para el mundo por que de aquí somos.
La música en su mero orden debería propalarse en todos los medios, incluyendo a esa caja que a sido satanizada por intelectuales un poco injustamente, olvidando que no es la caja la idiota sino los que la manejan; basta recordar a Ingmar Bergman, el recién fallecido cineasta, para constatar eso, trabajo para la televisión casi toda su vida logrando resultados asombrosos, pero eso es harina de otro costal que hablare en otra ocasión.
Tenemos pues que México es el país excepción, el del gato por liebre, en donde el presidente quiere un país lector y no apoyan la cultura, en donde(a diferencia de otros países) la educación musical es un lujo, y no una enseñanza de primera necesidad, para sensibilizar almas, alejar a los miles de niños y jóvenes que rascan por empezar a fumar(o a otra cosa peor), en vez de poner todo su espíritu en esto.
Estoy convencido que la música y el arte es el mejor enemigo de las drogas, verbigracia, el sistema de Venezuela con sus orquestas infantiles y juveniles ha sido todo un éxito, los niños aprovechan su tiempo en la MUSICA, alejándolos de todo vicio; se ha comprobado que en Venezuela a bajado los índices de drogadicción y delincuencia juvenil.
Hasta cuando el gobierno se dará cuenta de eso, combatir el problema de raíz, ¿porque las drogas? pues porque los jóvenes no tienen la cultura a su alcance, hay que hacer milagros para tener una función teatral, Música, o una librería decente. En fin creo que a todos nos corresponde hacer algo, por muy pequeño que sea pero contribuir a difundir la MUSICA, y las ARTES en general, hay que recordar que en el renacimiento los Medici no eran hombres de arte, empero, eran hombres prósperos de negocios y apoyaban los menesteres artísticos, difundiéndola y organizando tertulias musicales para el pueblo.
Wells afirma que el gobierno es un instrumento inútil, y no es por medio de revoluciones ni de la guerra, por la cual se acabaría sus injusticias e incongruencias, más bien, afirma, va llegar el día en que todos los ciudadanos nos olvidemos de que existen, haciendo lo que nos toca, tomando su lugar, desdeñándolos; Y al fin “torna la pace” como el aria de Idomeneo de Mozart.
julio